SOBRE MI


Me llamo Laura, tengo 20 años y soy de Zamora. Actualmente, vivo en Salamanca en un piso compartido porque estudio el grado de Educación Social ya que me gusta involucrarme en el bienestar de las personas.
Me adapto bien a los cambios y tengo facilidad para conectar con las personas. Me gusta escuchar y soy capaz de ponerme en el lugar de otros.
Me gusta socializar, el cine y pasar tiempo con mis amigos.
Me considero una persona extrovertida, cariñosa y de carácter amigable.
La comunicación a través de las redes sociales me gusta y sigo algunas, pero prefiero el contacto personal.
Respeto todas las opiniones, pero me gusta decir lo que pienso y actúo según mis propios principios.
La razón por la que elegí esta carrera es que siempre me ha gustado que todo el mundo tenga las mismas oportunidades independientemente de su situación personal.
Siento que esta sociedad necesita que se garantice su bienestar social y es algo que aporta esta profesión.
Soy una persona empática que sabe ponerse en el lugar de otras personas, y una vez allí pensar soluciones que puedan mejorar la situación. Siendo educadora social, espero ayudar a las personas en riesgo de exclusión a encauzar sus vidas y salir adelante.
Me gustan muchos de los campos de actuación de la profesión y creo que cuento con las habilidades necesarias para intervenir con ellos.
Soy buena comunicadora, dinámica y flexible, cualidades que creo que me servirán sobre todo en niños y adolescentes.
Me gusta mucho la educación para el ocio y el tiempo libre ayudando a los jóvenes con proyectos de inserción social.
Las personas con discapacidad necesitan integrarse en la sociedad salvando las desventajas con el resto de personas y hacer que se sientan partícipes de la sociedad.
Me gusta ayudar y apoyar a las personas más vulnerables porque todos necesitamos una segunda oportunidad. Trabajar en programas de integración y llevar a cabo intervenciones con colectivos desfavorecidos es una de las cosas que más me gustaría.
Poner mi experiencia y aprendizaje al servicio de los demás para que puedan acceder a las mismas condiciones y a todas las oportunidades que se puedan presentar, es una bonita forma de ayudar y de conseguir una sociedad mejor.
Me gusta escuchar a las personas y ayudarles a emplear toda su energía en cambiar su situación. Todas las personas somos diferentes, pero todos necesitamos creer en nosotros mismos para seguir adelante. Yo creo que una labor del Educador Social es acompañarlos en este camino y establecer vínculos que los hagan sobreponerse y creer en sus posibilidades.

LAURA MANSO REFOYO


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