Ante el panorama social que ha provocado la revolución digital de la Web y la expansión de numerosos tipos de redes sociales o comunidades virtuales, ha sido cada vez más notorio utilizar éstas de manera continua para informarse sobre noticias, participar en la compra y venta de diversos productos, recibir información, establecer contactos, jugar y ejecutar actividades de colaboración profesional, así como chatear y compartir aficiones diversas. De ahí que el entorno en donde nos desarrollamos haya cambiado radicalmente en la forma de comunicarnos y la educación no escapa de ello.
Por lo anterior, se requiere la modificación de los roles de profesores y estudiantes, lo que implica la adaptación de estrategias de enseñanza y aprendizaje que incluyan la Web y sus diversas herramientas, como parte trascendente en las prácticas educativas. Las redes sociales se han convertido en una herramienta que permite el aprendizaje colaborativo e involucra espacios de intercambio de información que fomentan la cooperación.
Uno de los retos de la educación actual debe ser reconstruir el espacio educativo y adaptarlo a la sociedad que se sujeta a cambios continuos.
El uso de las redes sociales en las universidades del mundo ha facilitado la comunicación y el aprendizaje colaborativo y ha introducido nuevas formas de trabajo entre los actores de los procesos de formación.
Para que las redes puedan convertirse en parte de la transformación educativa, es importante resaltar que el docente tiene un papel significativo, puesto que participa en el proceso de generar conocimientos junto con el estudiante de forma construida y compartida; a partir de esto, se entiende que los procesos centrales del aprendizaje son la organización y comprensión del material informativo, ya que el aprendizaje es el resultado de la interpretación.
Sin embargo, en este tipo de situaciones de aprendizaje, el esfuerzo del profesor está centrado en ayudar al estudiante a desarrollar talentos y competencias utilizando nuevos esquemas de enseñanza, lo cual lo convierte en un guía del proceso de enseñanza-aprendizaje. A la par, el estudiante se vuelve un ser más autónomo y autosuficiente que construye sus propios conocimientos.
De igual forma, el cambio que provocan las redes sociales en el papel del docente es determinante.
Con base en lo anterior, es necesario que el docente se comprometa a desarrollar habilidades y competencias que le permitan llevar a cabo su labor, siempre dispuesto al cambio y no anclarse en métodos/sistemas hoy ya caducos ante el avance informativo, comunicativo e interaccional que ofrece la Red y, más aún, las redes sociales.
Respecto al papel del estudiante en las redes sociales, y al ser éste quien representa el eje central del proceso de enseñanza-aprendizaje, es necesario que desarrolle conocimientos ligados a la posibilidad de acceder a las fuentes de información soportadas por tecnologías y que, además, muestre competencias tecnológicas que le permitan consumir, usar y producir más información.
Los estudiantes en el contexto de las redes sociales requieren desarrollar habilidades como el encontrar, asimilar, interpretar y reproducir información, por lo que es necesario que ellos reconozcan sus estilos de aprendizaje, puesto que cada uno tiene un modo distinto de percibir y procesar. Lo anterior implica, también, que dependiendo del contexto y tipo de información, el estudiante combine sus estilos de aprendizaje particulares.
Por lo tanto, las redes sociales, y en general las herramientas de la Web 2.0, pueden considerarse una estrategia de aprendizaje, porque tendrían el papel de facilitadoras de información y medios para la integración y comunicación; de forma voluntaria, los estudiantes accederían a ellas y darían un valor agregado a sus procesos de aprendizaje.
Cuando su utilización es la adecuada puede fomentar en los estudiantes la autonomía, el trabajo cooperativo y una construcción dinámica y constante de diversos tipos de información, algo fundamental en la sociedad en la que vivimos. Además, esto permite que el alumno pueda llegar a convertirse en el mero constructor de sus propios conocimientos. El uso de Internet se ha convertido en una herramienta que goza de una estupenda acogida entre los estudiantes. Puede y debe ser utilizada para sacar el máximo partido en estas nuevas formas de aprender e interactuar, siempre que se use de manera adecuada y nunca lleguen a sustituir a las formas tradicionales de interacción entre las personas.
La educación está muy presente en Twitter.
Para el 55% de los usuarios de Twitter, la educación es uno de los principales motivos para usar Internet, según un estudio de Global Web Index. Este interés se refleja en Twitter, donde el 69% de los usuarios en España son estudiantes o familiares directos de estudiantes, según datos de la red social.
Una red social como Twitter sirve para documentarse, mantenerse al día académica y profesionalmente, proporcionar contenidos útiles a los alumnos, distribuir material de un modo más amplio entre colegas y compañeros, proponer actividades prácticas...
Algunas características por las que Twitter puede servir de gran ayuda en la enseñanza, tanto en el aula y en la labor diaria de los docentes, como en el desarrollo profesional del alumnado son:
1. RESUMIR. La esencia de Twitter es comunicarse con un máximo de 140 caracteres, por tanto, qué mejor manera de aprender a resumir.
2. DESCUBRIR opiniones, expertos, voces autorizadas, referencias en el mundo laboral, formas de pensar, etc. Twitter se convierte en un sitio de referencia para descubrir intereses.
3. INFORMAR. La última hora es dominio de Twitter. Cuando sucede algo es el primer lugar que se consulta.
4. CONVERSAR. Posibilidad de intercambiar puntos de vista y comentar con otros profesionales y expertos, contrastar informaciones e incluso instaurar un diálogo con los alumnos y futuros profesionales.
5. APRENDER. Puedes aprender lo que quieras, cuándo y cuánto quieras. Sólo basta con seguir las cuentas que se ajusten a lo que buscas, como las de tus profesores o de profesionales del sector.
6. CONTACTAR. Seguir, contactar y conversar con una persona en Twitter es sencillo. Además, a través de los mensajes directos, con caracteres ilimitados, puedes trasladar la conversación pública al ámbito privado con aquellos usuarios que te interesan, como “profesionales, académicos que están en otros lugares del mundo para abrir un diálogo o compartir experiencias retroalimentadas”.
7. INVESTIGAR. Twitter se convierte en una herramienta muy útil en la búsqueda de datos y contenido. Puedes seguir conversaciones relacionadas con los temas que te interesan siguiendo un hashtag específico, como por ejemplo #EducaciónSocial20
8. EVALUAR. Los profesores pueden evaluar el nivel de interacción con la plataforma, la asignatura, o incluso una determinada temática… En definitiva, Twitter es un lugar donde escuchar, observar, valorar y evaluar qué hacen los estudiantes, sus inquietudes.
9. ANALIZAR comportamientos, maneras de pensar, tratamientos de las informaciones, otros campos o áreas de interés.
10. DAR VISIBILIDAD a los contenidos educativos, a los estudiantes, a los profesores, a las instituciones, las actividades, las opiniones y, por tanto, ejerciendo de vaso comunicante con toda la comunidad educativa.
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